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jueves, julio 16

¡Cómo odio a ese chico! Capítulo 11

Capítulo 11

No le había dicho nada a mis amigas, nada sobre Chris y su comentario final, porqué ni siquiera estaba segura de haber escuchado bien, y menos aún sabía si era verdad.
Por supuesto que no le diría a Adam, apenas habíamos vuelto a la normalidad después de aquella estúpida pelea. Y todo a causa de Chris, quién ahora se atrevía a decirme- si mis oídos no me fallaban y aunque no quisiera aceptarlo- que lo había hecho porqué le gustaba.
Esto no podía estar sucediéndome.
El almuerzo llegó y extrañamente Chris me llamó para que me sentara con él. Erin y Jo voltearon a verlo sorprendidas, y después a mí. Yo sólo lo saludé con la mano y me giré, tratando de evitar su mirada. Pero no fue suficiente, él se acercó, podía escuchar sus pasos detrás de mí
-Ey, ¿no quieres venir a sentarte en mi mesa?-preguntó amablemente
-No gracias- dije tratando de ser cortés, o más bien tratando de no ser tan grosera- además, esa es MI mesa.
-Oh, lo siento, no lo sabía-dijo él en un tono de voz muy convincente- pues entonces te la regreso, mañana me sentaré en otro lugar- dijo y se fue.
Erin y Jo me miraron
-¿qué diablos acaba de pasar?-preguntó Jo
-No lo sé, supongo que la bofetada funciono muy bien-mentí
-No te acusó con el director?-preguntó Erin
-No, no lo hizo- y aún no sé porqué dije en mi mente completando mi oración.
Antes de terminar el almuerzo llamé a Adam, esperando que pudiera pasar por mí.

Al salir el ya estaba esperándome en el estacionamiento, recargado en al auto. Lo abracé muy fuerte, si que lo había extrañado en los últimos días que habíamos estado alejados.
Chris estaba sentado en el cofre de su auto, y no sé porqué pero no pude evitar voltear y verlo.
Nuestras miradas se encontraron, la mía llena de confusión, la suya llena de… bueno en realidad no sabía que era, era muy difícil descifrarla, pero si sé que no estaba muy contento.
Chris era una persona enigmática, me confundía con cada paso que daba, me intrigaba, me volvía loca, pero no de una buena manera. Era muy difícil de descifrar y no quería intentarlo. Ya me había causado suficientes daños.
Me subí en el auto tratando de ignorar lo que acababa de ver. Adam me invitó a comer, y fue hasta que llegamos a la pizzería que comenzamos a hablar.
-Así que te dejaron desamparada?
-Ahh?-musité, estaba un poco distraída
-Estaba diciéndote que te dejaron ir sola a la escuela
-Ah, si, ¿puedes creerlo?
-Y ¿cómo llegaste?
-Ah……-mi cerebro decía “Chris me llevó”, pero mi lengua no podía pronunciar esas palabras y no entiendo por qué.- un compañero de clase pasó, por fortuna y me llevó
-Oh, que bien ¿y cómo te vas a ir mañana?
Buena pregunta, pensé. Me encogí de hombros
-Yo puedo llevarte, pero tendría que dejarte algo temprano para alcanzar a llegar a mi clase.
-No te preocupes, tal vez Jo convenza a su hermano de que le llevé, veré si puedo irme con ellos, no quiero que llegues tarde- dije encubriendo lo que realmente estaba pensando… Chris podría llevarme, de nuevo.

¿Qué pasaba conmigo?
Estaba mintiéndole a mi novio, ocultando cosas de mis amigas, ¿cómo las cosas habían cambiado tanto de hacía unas horas hasta ahora?
Estaba tumbada en mi cama, había terminado mis deberes justo después de que Adam se había ido, me había metido a la ducha y ahora estaba ahí, esperando a que mi cabellera se secará, esperando encontrar respuestas a lo que estaba pensando.
¿Quería ver a Chris sólo para preguntarle acerca de lo que había dicho en el estacionamiento?, o ¿acaso había algo más?, alguna opción secreta de la cual yo no estaba aún enterada. Tenía que hablar con alguien.
George entró en mi habitación.
-Que rayos!!! Dije, lanzándole uno de mis cojines cuando abrió la puerta
-Es Erin, dijo dándome el teléfono
Eso debía ser una señal.

Hablamos por horas, le conté todo, absolutamente todo, y sentí un gran alivio al saber que me comprendía, y después me dijo que sabía que algo no andaba bien conmigo, que había estado muy rara y ahora comprendía por qué. Al final supe que lo mejor era seguir su consejo, dejar las cosas cómo estaban, tratar de ignorar lo que Chris había dicho, y mantenerme lo más alejada posible de él para no meterme en problemas. Probablemente el sólo estaba jugando, tratando de volverme loca una vez más. Pero también me dijo que su auto no estaría pronto, que cómo ya venían las vacaciones ya no había prisa de sacarlo del taller. Eso me dejaba una única opción, Jo.

La llamé y para mi desgracia me dijo que iría en autobús, qué tal vez yo debería intentarlo algún día, pero para ella era muy fácil decirlo, sus casa no estaba tan lejos de la escuela como la mía. A veces de verdad me preguntaba cómo era que yo no iba a la otra preparatoria, en donde estudiaba Adam, las cosas serían más fáciles, estaría con él, me iría con él, y nunca hubiera conocido a Chris.

*****************
Al día siguiente me levanté tarde, rápidamente me puse unos jeans, unos tennis y una camiseta, no pude peinarme, y menos desayunar, salí corriendo, molesta con mis padres por haberme dejado dormida mientras ellos se iban. Aunque probablemente hubieran intentado despertarme y yo solo los ignoré.
Iba corriendo, gastando hasta mi último aliento para poder llegar a tiempo, aunque todavía me faltaba mucho por recorrer, y en eso escuché un auto tocando el claxon.
-Ey, no deberías de dar esos espectáculos en plena calle-dijo Chris- digo al menos que quieras que todos se den cuenta de que tienes una pésima condición.
-Cállate y… déjame… en…paz-dije con una voz de hilo y con el poco aire que quedaba en mis pulmones-
-Anda, sube, así llegarás en una camilla a la escuela
Tenía razón, ni es mis más guajiros sueños lograría llegar corriendo a la escuela.
Me detuve, descansé un momento agachándome, tomé aire y me subí al auto.
-Debiste haberme dicho que querías que te llevará también hoy, hubiera pasado por ti a tu casa y te hubieras evitado el subirte llena de sudor a mi auto con asientos de piel
No podía hablar aún.
-Hay una botella de agua allá atrás
La tomé con desconfianza, la abrí, la examiné
-Tranquila, no voy a envenenarte, de verdad chica que eres paranoica
-Bueno uno nunca sabe, ya me has tirado, volteado un refresco encima, hecho que me suspendan, que me castiguen, quitado mi lugar en la clase…
-En verdad, todo eso he hecho yo?… y no crees que muchas de esas cosas han sido solo un accidente? Además ya te dije que yo no te delate y que iba a buscar un lugar distinto para sentarme, puedo buscar un lugar distinto también para la clase, lamento lo del refresco y el helado y tus bolsas en el piso y todo, ok? Pero por favor no me veas con esa cara de odio, no es agradable sabes?
Seguí callada, pero ahora por qué no sabía que decir. El continúo hablando
-Lamento si te di una mala impresión, a veces tiendo a reaccionar de una manera poco adecuada, pero nunca quise causarte ningún mal
Nunca había pensando en esa posibilidad, estaba demasiado empeñada tratando de pensar que Chris había hecho todas esas cosas intencionalmente, y quizá no era así.
Pero ya habíamos llegado a la escuela, él salió del auto sin decir nada más. Sacó un papel de su mochila, apuntó un par de cosas y me lo dio.
-Llámame si necesitas alguien te lleve mañana.
Y se fue, dejando igual de impresionada que el día anterior.

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